jueves, 5 de noviembre de 2015
Cartas al vacío.
Mi vida era un desastre, pero apareciste tú, y sin más la hiciste mejor, bastó con mirarte y algo revoloteó dentro de mí, ni siquiera me hablaste, bueno, un simple hola, y todo en mi cambiaste, sentí algo muy raro, sentí algo especial.
Sin saberlo me fui enamorando de ti, de tu voz, de tu corazón, me encantaba verme reflejada en tus ojos, cuando por fin nos besamos y me tenías en tus brazos, cuando amanecimos juntos y me dijiste, “buenos días preciosa”, mi felicidad era cada día mas grande.
Ese día que desperté a tu lado, conocí todo de ti, y me desnudaste no solo el cuerpo, también el alma, supe que eras diferente a lo que me había tocado conocer, pues aunque no eres perfecto, me haces sentir sumamente especial, no lo había sentido jamás.
Pero no todo es bonito y mucho menos un mundo de color de rosas, las peleas, discusiones, y momentos sumamente difíciles llegaron a la relación, nunca hemos llegado a ofendernos ni faltarnos al respeto, pero si la confianza, pero eso está superado, para eso están las parejas.. para superarlo todo y tengo mucho miedo de perderte otra vez y más de que sea la definitiva.
No hay otra cosa que quiera en este momento que abrazarte y decirte que me haces falta.
Muchas veces me han preguntado: ¿QUE ES LO QUE QUIERES? Y solo puedo decir tu nombre.
No permitamos que el orgullo destroce la hermosa historia que estamos construyendo.
Te amo, y si me preguntan mil veces que es lo que quiero… LA RESPUESTA SIEMPRE SERÁ TU NOMBRE.
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